Según la experiencia de Santiago, de Barraca Arguinarena, menos de 30 días de suplementación no le hace nada al animal. La recomendación técnica para Uruguay va en la misma dirección: arrancar en primavera y sostenerla varios meses, entre setiembre y diciembre, porque los minerales se depositan en el hueso y ese proceso no es inmediato.
Lo que dice Santiago
En sus propias palabras: "Yo siempre digo que menos de 30 días una suplementación no le va a hacer nada, es como el que dice que va al gimnasio y (…) arrancó hace dos semanas (…), todavía no ha roto fibra, está ahí, está arrancando, todavía no puede hacer una clase de una hora de alto rendimiento (…). Con dos meses yendo al gimnasio bueno, mirá, este ya aguanta un poco, con las vacas lo mismo."
Y agrega: "Hay gente que da sales minerales todo el año, y el rodeo lo tiene mucho más completo (…). Porque los minerales van a los huesos y no son procesos rápidos (…). Los inyectables vos los das y en el momento suben los niveles de calcio y fósforo, pero después (…) se vuelve a caer (…). No es lo mismo."
Por eso su consejo es ir con tiempo, no con apuro: "Para mi entender, suplementá con 6, suplementá 30 días, 45 días, y te va a salir mucho mejor" (…) "rápido viene, rápido se va, hay que ir suave".
Por qué no es inmediato (lo que dice la técnica)
La comparación de Santiago con el gimnasio tiene bastante respaldo. Cuando a un animal le falta fósforo, el cuerpo no se queda sin reservas de un día para el otro: primero tira del fósforo que tiene guardado en el hueso, y recién cuando esa reserva ya no alcanza aparecen los síntomas. Un trabajo técnico sobre suplementación con fósforo en ganado a pastoreo lo explica así: "en dietas deficientes en fósforo la reducción en el consumo de alimentos puede tardar semanas o meses en manifestarse", porque los mecanismos del cuerpo (sacar fósforo del hueso, reciclarlo en el aparato digestivo) sostienen los niveles normales "por un período de tiempo considerable" antes de que el animal empiece a comer menos (Soto y Reinoso, REDVET, 2012). La misma fuente agrega que, en los períodos de carencia, hasta el 30 % del calcio y el fósforo del hueso puede movilizarse.
Si vaciar la reserva del hueso lleva semanas, volver a llenarla también lleva tiempo. No es un interruptor: es una acumulación gradual.
Además del fósforo, lo que más pesa sobre si la vaca vuelve a preñarse rápido es su estado corporal al parto. El Plan Agropecuario armó una tabla que lo muestra con números concretos: según el estado corporal con el que la vaca llega al parto (en una escala donde más puntos es mejor estado) y la alimentación que recibe después, el tiempo que tarda en volver a estar en celo cambia mucho:
- Estado corporal 2 al parto: 98 días con mala alimentación posparto, 46 días con buena alimentación.
- Estado corporal 3 al parto: 80 días con mala alimentación, 40 días con buena.
- Estado corporal 4 al parto: 68 días con mala alimentación, 35 días con buena.
(Plan Agropecuario, "Manejo de la vaca de cría según condición corporal")
Santiago, en sus audios, maneja un rango parecido por su experiencia de campo: de 35 a 98 días según cómo esté la vaca. Una vaca no llega a buen estado de un día para el otro, y por eso la nutrición —mineral incluida— tiene que empezar con anticipación, no cuando el toro ya está por entrar.
Qué ventana recomienda la técnica para Uruguay
Para el ciclo productivo del país (partos concentrados en primavera, pasto que crece con fuerza en primavera-verano), la recomendación es concentrar la suplementación con fósforo entre setiembre y diciembre, adelantando el arranque si la primavera viene seca o extendiéndola si el verano se presenta lluvioso (Soto y Reinoso, REDVET, 2012). Es, casi textual, la ventana de pre-entore que se vive hoy en el campo.
Si tu campo tiene pasto de buena disponibilidad y calidad durante todo el año, la misma fuente dice que lo recomendable es no interrumpir la suplementación mineral en ningún momento (Soto y Reinoso, REDVET, 2012).
Qué pasa si arrancás sobre la hora
Si la sal mineral llega cuando el toro ya está en el potrero, el efecto sobre esa temporada de entore va a ser menor: el animal no tuvo tiempo de reconstruir reservas ni de mejorar su estado antes de que empiece el servicio. Con las vacas de primera cría el margen es todavía más chico: tardan entre 20 y 30 días más que las vacas adultas en volver a estar en celo después de parir, así que conviene darles más anticipación (Plan Agropecuario, "Manejo de la vaca de cría según condición corporal").
Qué hacer en tu campo
- Si estás en la ventana de pre-entore (setiembre a noviembre), empezá ahora: cuanto antes sumes la sal a la dieta, más tiempo tiene el animal para construir reserva y estado antes del servicio.
- Prestale atención especial a las vacas de primera cría: son las que más tardan en volver a estar en celo.
- Si el rodeo está disperso, un bloque de libre consumo como el Bloque SuperFos 8% fósforo permite que empiece a consumir sin que tengas que juntarlo todos los días.
- Si buscás la concentración más alta para esta ventana, la Ganadera Premium 10% fósforo está pensada justo para pre-entore y entore.
- Mirá el calendario de suplementación para ver mes a mes qué le conviene a tu rodeo.
Contale a Santiago cuántas vacas van al toro este año y en qué zona estás, por WhatsApp al 092 430 425: te dice qué sal le conviene a tu rodeo.
