Si ves una vaca lamiendo un poste, masticando un hueso seco o comiendo tierra, no es una maña ni un capricho: es un comportamiento que los técnicos llaman "pica", y aparece cuando al animal le falta algún mineral en la dieta. En el campo natural uruguayo, los dos minerales que más suelen faltar son el fósforo y el sodio. Antes de preocuparte por el animal en particular, conviene mirar qué le está faltando a todo el rodeo.

Qué es la "pica" y qué la explica

La pica es, en palabras técnicas, un apetito anormal: el animal busca y mastica objetos que no son alimento —huesos, piedras, tierra, madera— para compensar algo que le falta. Un trabajo publicado en la revista veterinaria REDVET explica que la carencia de fósforo en el ganado avanza en etapas: primero baja el consumo de alimento, después el animal pierde peso y estado, y recién en una tercera etapa aparece la pica; más adelante, si la carencia sigue, vienen los problemas para moverse y pararse (Soto y Reinoso, REDVET, 2012). Es decir: cuando ves a la vaca comiendo hueso, el problema ya viene de antes.

El Plan Agropecuario, en su serie sobre suplementación mineral, ubica la pica entre los signos reconocidos tanto de la carencia de fósforo como de la de sodio (y también, en menor medida, de cobalto y cobre). Sobre el fósforo dice textualmente: "su deficiencia se caracteriza por la disminución del apetito, pica, disminución de la eficiencia [de] conversión de alimentos... debilidad de los huesos". Y sobre el sodio: "la deficiencia de este mineral se manifiesta en la pérdida de peso, pica, debilidad general, calambres musculares, pelaje áspero y quebradizo" (Carriquiry, Plan Agropecuario, "Suplementación mineral selectiva", parte 2).

Por qué el campo natural uruguayo no alcanza

No es que tu campo esté mal manejado: es una característica del pasto natural del país. Sobre 253 muestras relevadas por distintos autores, el contenido promedio de fósforo del campo natural uruguayo es de apenas 0,14 % de la materia seca, con un rango que va de 0,02 % a 0,42 % según la zona, la época y el tipo de suelo (Carriquiry, Plan Agropecuario, parte 1). Una vaca que come unos 7,6 kilos de materia seca por día junta con eso alrededor de 10,6 gramos de fósforo diarios —bastante menos de lo que necesita una vaca con cría (lo vemos en detalle en la nota sobre cuánto fósforo necesita una vaca con ternero al pie).

Con el sodio pasa algo parecido: el pasto natural no alcanza a cubrir lo que el animal busca, y por eso un bovino acostumbrado puede llegar a consumir hasta 50 gramos de sodio por día —el equivalente a 125 gramos de sal común— cuando se le da la posibilidad (Carriquiry, Plan Agropecuario, parte 1). Esa "búsqueda ansiosa" de sal es la misma lógica que lleva a lamer postes, alambrados o tierra salitrosa: el animal persigue algo que el pasto no le está dando.

No es la única causa

La pica también puede aparecer por carencia de cobre o de cobalto (Carriquiry, Plan Agropecuario, parte 2), pero en el campo natural uruguayo el foco está en el fósforo y el sodio. Y hay un matiz importante: la evidencia científica no dice que la falta de fósforo, por sí sola, sea la causa directa de que una vaca no quede preñada o pierda peso. Lo que está probado es que la carencia baja el consumo de alimento, y es ese menor consumo —no el fósforo aislado— el que después golpea el peso y la reproducción (Soto y Reinoso, REDVET, 2012). Por eso la pica es una señal de alerta temprana, no un diagnóstico cerrado: avisa que hay que revisar la nutrición mineral del rodeo, no que un solo mineral resuelve todo lo que le pasa al animal.

Qué hacer en tu campo

Si en tu campo estás viendo esto, escribile a Santiago por WhatsApp al 092 430 425 y contale cuántos animales tenés y en qué zona: te dice qué sal le conviene a tu rodeo.